Un paseo por Brión (Brión)

Un paseo por Brión (Brión)

Capilla_de_Santa_Minia_en_Brion

A la sombra de una carballeira centenaria se levanta la capilla de Santa Minia, que custodia los resto de la santa romana venerada desde mediados del siglo XIX. La capilla se construyó entre los años 1851 y 1868, gracias a las limosnas de los devotos. Está sin acabar, pues le faltan las capillas laterales del crucero, la cabecera, la fachada y el campanario. La planta es rectangular. En el altar mayor se encuentra la urna con la santa, y a los pies el cáliz con su sangre.

Cada 27 de Septiembre se celebra su festividade, a la que acuden miles de devotos. Tanto en el propio día como la víspera, la gente acude a las misas, a bailar o a comer el tradicional pulpo a feira. Esta es una fiesta que no debes perderte. En la misma carballeira encontrarás la Fuente de Hermes o Mercurio (1913). Este es un lugar ideal para hacer un alto en el camino.

La Iglesia de San Fins de Brión se comenzó a levantar hacia el 1731, y no se terminó hasta casi un siglo después. Es de planta de cruz latina con una única nave abovedada. Entre los retablos destaca el del presbiterio, el mejor del concello de entre los barrocos.

Las Torres de Altamira se asientan sobre una acropólis. Las primeras construcciones de esta fortaleza son del siglo IX. Desde el siglo XV perteneció a la familia de los Moscoso. Fue asedidado y arrasado por los Irmandiños en la segunda irmandad del año 1469 y reedificada en 1471. La fortaleza llegó a contar con seis torres rectangulares, una muralla rodeando un suntuoso pazo, y una capilla de los Reyes Magos, donde eran enterrrados los dueños. Con el paso de los años fue perdiendo importancia. Cuando los dueños estaban en Brión, residían en el Pazo de Guldrís o en el de Trasoteiro, situados a menos de 2 km de las torres.

Torres de Altamira

En la segunda mitad del siglo XIX se vendió la fortaleza, que fue comprada por un rico campesino, y posteriormente por el arzobispado. Con la piedra se levantaron diferentes edificaciones. Tras los expolios sufridos so quedan restos de la muralla, de una torre y del pazo, en el que se pueden apreciar puertas y ventanas de arcos apuntados, pertenecientes a la reedificación de 1471 despues del asedio Irmandiño-

Fue declarado Bien de Interés Cultural y actualmente es propiedad de la Diputación de la Coruña.

El Pazo de Trasouteiro está situado a poco más de 1 km de las Torres de Altamira. Fue conocido como el Pazo de los Condes de Altamira. Las partes más antiguas son del siglo XIV. Sufrió diferentes reformas, sobre todo en el siglo XVII.

En Brión existen otros pazos como el de Casal o el de Guldrís. El primero, ya existente en el siglo XVII, se encuentra en estado ruinoso. Tuvo torre y capilla bajo la advocación de San José. El segundo, fue residencia de los señores de Altamira y fue documentado por primera vez en el siglo XV.

Las Mámoas de Raña Longa son un enterramiento comunitario propio del neolítico (3.500-1.800 a.c), compuesto de 20 túmulos megalíticos. Las mámoas se encuentran a ambos lados del CAmino Francés.

En el mismo monte de Raña Longa se celebra la Fiesta del Caballo de Brión desde 1982.

 

Información facilitada por el Concello de Brión

Fotografía facilitada por Rafa Arroyo